Nel mezzo del cammnin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
chè la diritta via era smarrita
A mitad del camino de nuestra vida
en una selva oscura me encontraba
porque mi ruta había extraviado
Sing in me, Muse, and through me tell the story
of that man skilled in all ways of contending,
the wanderer, harried for years on end
SACRA PETICIÓN DANTESCA
(interpreta L. Mck)
Cuando el bosque oscuro cayó sobre mí
y todos los senderos estaban cubiertos de vegetación.
Cuando todos los sacerdotes dicen que ya no hay otro camino,
cultivé las penas de piedra.
No creía porque no podía ver.
a pesar de que llegaste a mí en la noche,
cuando el amanecer parecía perdido por siempre
me mostraste tu amor a la luz de las estrellas.
Dirige tu mirada hacia el océano.
Dirige tu alma hacia el mar.
Cuando la oscura noche parezca interminable...
por favor... recuérdame.
Luego, la montaña surgió ante mí
cerca del profundo pozo del deseo,
desde la fuente del perdón,
hasta más allá del hielo y del fuego.
Dirige tu mirada hacia el océano.
Dirige tu mirada hacia el mar.
Cuando la noche oscura parezca interminable...
por favor... recuérdame.
Aunque compartimos este humilde sendero, solos.
¡Qué frágil es el corazón!.
Oh, regala a estos pies de arcilla alas para volar,
para acariciar el rostro de las estrellas.
Sopla vida en este débil corazón,
levanta este velo mortal de miedo.
Toma estas esperanzas derrumbadas, grabadas con lágrimas.
Nos elevaremos por sobre las preocupaciones terrenales.
Dirige tu mirada hacia el océano.
Dirige tu mirada hacia el mar.
Cuando la oscura noche parezca interminable...
por favor... recuérdame...
por favor... recuérdame...
jueves 31 de marzo de 2011
SACRA PETICIÓN DANTESCA
miércoles 30 de marzo de 2011
LA BELLEZA ÁNGELICAL Y LA TERRIBLE PESADILLA
Del cuento de hadas "La Bella y La Bestia", con el cual se inicia este mes donde cae el célebre idus de marzo, se tiene a una flor encapsulada que al final representa la posibilidad de romanticismo entre la belleza y lo terrible.
Así que se presenta un fragmento célebre de poesía alemana donde se presenta el juego de espejos de una belleza terrible o de una pesadilla bella.
... Pues lo hermoso no es más que el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar, y lo admiramos tan solo en la medida en que indiferente, rehúsa destruirnos. Todo ángel es terrible...
... Porque lo bello no es sino el comienzo de lo terrible, eso que todavía podemos soportar; y lo admiramos tanto porque, sereno, desdeña el destruirnos. Todo ángel es terrible...
... Pero la belleza no es nada más que el comienzo del terror, que somos todavía capaces de soportar, y nosotros la reverenciamos por eso, porque tranquilamente desdeña destruirnos. Todo ángel es terror...
... Para la belleza no es nada más que el comienzo del terror, el cual somos todavía justamente capaces de soportar, y estamos tan turbados porque serenamente desdeña aniquilarnos. Todo ángel es aterrador.
Y se presenta el ángel que castiga y no permite la salida al mundo que ya se desconoce, porque la ilusión que se mantenía era pesadilla para otros. Por lo que uniformizar es lo peor, para unos la felicidad está sustentada en como se ve a los otros, para algunos quizá la felicidad está en la vanidad material y consumista aunque no les interese si afectan en algo, para algunos la felicidad está en mantener rituales aunque francamente estén discontinuados y sin espíritu. El ángel impidiendo la salida de la fiesta o de la iglesia conlleva a una gran reflexión moral de quienes creen no dañar a nadie.
martes 29 de marzo de 2011
CÍRCULO COMPLETO
Las estrellas fueron cayendo hondo en la oscuridad
cuando los rezos se elevaron suavemente, pétalos en el amanecer
y mientras escuchaba, tu voz me pareció tan clara
con tanta calma tú estabas llamando a tu dios.
En algún lugar el sol se elevó, sobre las dunas en el desierto
tal era el silencio, yo nunca lo sentí antes
¿Era esta la inquietud tirando, tirando, tirando de ti
dentro de tu corazón, dentro de tu alma, encontraste descanso allá?
En otra parte una nevada, la primera en el invierno
cubrió la tierra como las campanas llenaron el aire
Tú en tus túnicas cantaste, llamando, llamando, llamando a él
¿dentro de tu corazón, dentro de tu alma, encontraste paz allá?
(interpreta L. Mck) 
lunes 28 de marzo de 2011
EL CURANDERO Y LA TURISTA
En un relato muy impresionante, se visualiza la situación entre quien vive para su interior y quien vive por el exterior. Se describe a un curandero, heredero de una familia de curanderos, que respeta seguir con la profesión de sus antepasados. Por otro lado, tenemos a una mujer divorciada que anda de turista por el país del curandero.
El curandero le dice que le gustaría ir como ella a ninguna parte y a todas partes. El curandero sabe que ella puede elegir el camino que le convenga, pero al mismo tiempo no forma parte de nada, es una paria, pero a la par es un ciudadano del mundo que está en todas partes. El curandero sabe que ella siempre vivirá al exterior, y desgraciadamente lo que está en el interior de la turista es donde realiza el viaje más difícil, con destino incierto, ya que su inestabilidad emocional, la búsqueda de la felicidad, se vuelven complicaciones y más cuando la dinámica del movimiento impiden anclar en un lugar.
El curandero en su misma casa de toda la vida, donde recibe a los enfermos, es alguién que ha logrado mantener una estabilidad emocional porque se ha acostumbrado a vivir de una manera sin complicaciones de cambiar la forma de vivir, él no se mueve de su reino del hogar, y desde ahí aplica conocimientos previos para sanar de esas enfermedades que continúan dañando a su clientela. En un plano físico, él decide que si ella parte hacia lo incognoscible, él iría detrás de ella, a lo que vemos que a pesar de tener una vida perfecta, el curandero también buscaba la complicación que le permitiría expandir su forma de ver el mundo. Por ello, el curandero siempre quería que la turista le platicará sobre la forma de vida allá, y el curandero sabe que se perdió de experiencias que quizá enriquecieran su vida.
Así, una turista navegando sin brújula en plena libertad, y un curandero estable emocionalmente pero con la nostalgia de no haber cambiado su forma de vivir, de haberse sentido como encerrado en casa y no haberse lanzado a la aventura por lo desconocido que queda con un velo.
El curandero le dice claramente a la turista que disfruta charlar con ella porque quiere saber cómo viven, sienten, sueñan en ese mundo que él no tendrá oportunidad de ver, y que solo gracias a la turista puede imaginar.
Y ahí está que los libros son manantiales de relatos de experiencias que imaginaron o realmente vivieron seres humanos con mucha fantasía, y que un lector es como el curandero, alguién que disfruta de la lectura de relatos maravillosos (en el caso del curandero de la escucha de esos relatos), y que sabe que según las circunstancias que se interpongan quizá podría realizar una vida que se asemeje a la de los libros, o que se realice en un nuevo espacio del que no se conozca mucho, o que sea el mismo espacio pero donde siempre sus fantasías se enriquezcan, quizá el curandero era feliz porque siempre era depositario de más y más ilusiones que le traían de fuera, y que lo mantenían en un entretenimiento con comprender su ser aunque no fuera turista ni se encontrará con ansiedad o depresión.
(Escrito a partir de la lectura de best-seller EPL)
domingo 27 de marzo de 2011
DE LA MONOTONÍA MECANICISTA A LA VELOCIDAD DE LA LIBERTAD
Con las imágenes de "Tiempos Modernos" en Chaplin se potencializa un modelo industrial en donde la finalidad principal es abaratar los costos de producción, por lo que se busca incidir en eficacia en el tiempo que se desempeñan las actividades, por ello el título remarca "tiempos modernos", y busca optimizar el desempeño de los recursos humanos y la utilización de los recursos materiales. Un esquema panóptico como el que refleja el famoso "Big Brother" es la fase más alta del control de una industria, cuya vigilancia es la presión a no dejar sin cumplir las actividades que nutren y consolidan el dominio del sistema totalitario como en 1984. Lo que incita a denunciar anomalías es el miedo a que el otro denuncie, en un carácter de supervivencia por ocultar las fallas recurrentes debidas al férreo control de una perfección dictada pero no reflejada en la producción, como se relata en la novela orwelliana. El esquema de inversión extranjera hacia maquiladoras con mano de obra barata fortalece esa idea de la modernidad que Chaplin critica con su película: una máquina prácticamente con humano incluido o engullido, y es lamentable como se vuelven la delincuencia y la inseguridad, factores que condicionan a que una maquila puesta del extranjero exija mano de obra más barata por tener un país sin condiciones de seguridad para el inversionista. Existe prácticamente el miedo generalizado a perder la estabilidad que brinda un empleo, a que dentro de los férreos esquemas de producción no exista una adecuada comunicación y por filtro solo los trabajadores más capaces en el perfil de su actividad sobrevivan, por ello y mucho más "Tiempos Modernos" de Chaplin sigue siendo vigente.
Pero sucede que hay anclajes en el pasado que son increíbles, prosigue la operación de maquinarias de los 70's ú 80's que se han quedado a la deriva de la modernidad, y es debido a reticencias de que no entran los recursos de inversionistas, y por otro lado, y más irónico, que aunque se necesite una mejora se sigue permitiendo el esquema del desgaste, que afecta a los empleados que se quedan al final sin su fuente de trabajo, y lo complejo está en que se sigue fortaleciendo un grupo de industrias poderosas sin confianza para salvar o apoyar el desarrollo de industrias emergentes en países que conminan a ser maquiladoras por la asfixia de su industria nacional, y esto porque gran parte de la desconfianza va también a los esquemas del no-cambio que enarbola el nuevo horizonte de cerrar un país, para vivir de excedentes petroleros, y si los recursos son escasos llegar hasta al racionamiento de los alimentos, con tal de mantener una no dependencia con el extranjero, que es insostenible en el mundo globalizado. Y es que la resistencia, pese a las carencias, es un ideal para el que puede sobrevivir, pero no lo es para quién está acostumbrado a vivir con la comodidad de los inventos modernos. Pero aún así, como la novela de "El Otoño del Patriarca", que se ha criticado en este blog, se llega a un espacio cohabitado por el pasado y por la modernidad, donde al final el pasado se impone con las marcas del deterioro y la obsolescencia, ya que no se pudo lograr desarrollo una vez más, queda el refugio poético en el mundo fantasma de Comalá de Pedro Páramo.
He ahí que la gran parte de la desconfianza es por la actitud hacia la modernidad, y esto es función de conveniencia y así ha sido siempre, si favorece tener un mercado que abastezca de muchos productos útiles, sería un error lamentable orillarse al camino del bloqueo económico con las tarjetas de racionamiento para abastecimiento de alimentos como pesadilla. Ahora, lo que está complicando es la cuestión de empleos, y de que la población está más educada, entonces obviamente no conviene un sistema regresivo a un sistema de castas como era la India, o a un sistema teocrático como viven en Irán con las mujeres tapadas por velos, y desde luego no se desearía volver a alguna forma de dictadura de las vividas en Latinoamérica, y es que no es nada más quitar uno y poner otro, encumbrar a un personaje autoritario provoca el temor a un país de la limitación de las libertades, y por otro lado si se permite la acumulación de poder en alguién que no va a gobernar, el caos se volverá latente, y ahí el grupo detrás del trono jugará a su antojo con el espectáculo en turno para apaciguar a la grey. Un país que quiera desarrollo debe corregir su rumbo, en cuanto a no caer en el vicio del mesianismo, y tampoco dejarse atrapar por el polvoriento pasado, una vez que se da la regresión, no hay tabla de salvación, el país se estancaría en libertades, democracia, derechos, y el caos se daría en más crisis económica, en más conflictos sociales. Querer distraer a la sociedad con argumentos nimios, solo provoca añadirle malestar a la situación, que no se acostumbre todavía a asimilar la tolerancia y la no discriminación, conlleva a crear conflictos donde no los había, imponer que hay que ver todo negro, es que lo blanco va a ser secundario, imponer que ahora hay que ver todo blanco es que lo negro va a ser relegado. Por ello, con el afán de crear mayoría, se busca dar a la característica esencial el predominio, ya dirá la simpatía en los ciudadanos si les define esa característica general. Predominantemente quienes van a determinar, a influir, son un segmento de población que puede difundir ideas. Si esto puede ser por redes, se potencia la propaganda convenciendo a más. Pero ahí está la desconfianza, se cree convencer a quien no sabes si queda convencido, se puede convencer a quien se deja convencer, y al final no puedes convencer a quien de plano tu argumentación no convence. Se implanta un modelo de células, que se espera no sean grupos de choque, donde acérrimos militantes lucharán por ciertas palabras básicas que se oponen a las dichas por otro grupo, aquí volvemos el grupo que ve todo rojo se enfrenta al que lo ve todo verde, y así la gente sensata prefiere no participar, unos lanzan tomates verdes y otros lanzan tomates rojos, ¿cuál es la diferencia en cuanto a intolerancia? Ninguna. Tal parece que se quiere llevar a un esquema de ring en cuanto a buscar vencer a los adversarios, y he ahí que el ataque es directo a herir, esto no tiene mediastintas, o son ellos o son aquellos, pero esto en un plano de denigrar la capacidad cerebral de ambos bandos, y convertir una competencia civilizada en quien lanza más jitomatazos, quizá ahí es donde ese esquema ya fastidia a mucha gente sensata, ya basta de soportar que con invectivas de odio y mofa hacia los otros se dirima la capacidad de un dirigente para manejar la administración de país. Por ello, no es en el escaparate de masas encandiladas por la influencia de un televisor, ni en un hábil mentiroso que recita la letanía a seguidores que lo consienten. Y por ello, lo que se debe sobreponer es la sensatez de quien puede decidir lo que se necesita para evitar la pugna del fundamentalismo irreconciliable, la mayoría no está ni con la monarquía, ni con la teocracia, ni con la dictadura, ni con un sistema de castas, que minen lo ganado en cuestión de libertades.
El hecho de querer ver los acontecimientos como en secuencia, hace que adivinos de brujo, proyecten debe pasar aquello y después esto, y luego aquello, desgraciadamente la vida no sigue una mecánica a modo, esto conlleva a que muchas veces no se acierte en lo que ocurre, y se trate de explicar falsamente los acontecimientos sorpresivos para evitar entenderlos, y desde luego que se magnifique o minimice lo trivial o el motor del cambio, es decir, encapsularse a ideas, caprichos o delirios como el que ya lo sabe todo. Entonces, se tiene el salto cuántico, cuando el que maneja despacio quiere manejar a mayor velocidad, con riesgo de estrellarse por no estar acostumbrado a conducir a alta velocidad. Y así también, se tiene otro salto cuántico, cuando ya analizas si antes no lo hacías, y ahora eres crítico y antes ni sabías que se puede diferir, además ahora buscas ser agente activo y antes eras espectador, y así sucede que además ya quieres un avance y no una regresión al país de nunca jamás.
BAILE DE LAS MÁSCARAS
Cuando en la primavera del año...
cuando los árboles están coronados de hojas...
cuando el fresno y el roble, el abedul y el tejo...
están engalanados por hermosas cintas.
Cuando los búhos llaman a la exhausta luna
en el velo azul de la noche
las sombras de los árboles aparecen
entre luces de faroles.
Hemos estado vagando toda la noche
y algo de este día,
ahora de regreso una vez más,
traemos una alegre guirnalda.
Quién bajará a esa sombría arboleda
y convocará allí a las sombras
y atará una cinta en aquellos brazos protectores
en la primavera del año.
El canto de las aves parece llenar el bosque
cuando el violinista toca
todas sus voces pueden ser oídas
mucho tiempo después de su paso por el bosque.
Hemos estado vagando toda la noche
y algo de este día,
ahora de regreso una vez más,
traemos una alegre guirnalda.
Y así unieron sus manos y bailaron
en fila girando en círculos
y así el viaje de la noche se desvanece
cuando todas las sombras desaparecen.
Una alegre guirnalda aquí te traemos
y en tu puerta nos presentamos.
Aquí ofrecemos un brote que floreció
obra de la mano de nuestro Señor.
Hemos estado vagando toda la noche
y algo de este día,
ahora de regreso una vez más,
traemos una alegre guirnalda.
Hemos estado vagando toda la noche
y algo de este día,
ahora de regreso una vez más,
traemos una alegre guirnalda.
jueves 24 de marzo de 2011
EL TALLER DE LA LUNA
Desde su alta tribuna,
en artístico imperio
de blancura y misterio
trabaja la luna.
Con vertical exacta,
el álamo esbelto
parece el pilar resuelto
de su basílica abstracta.
Y los abedules
en columnata musicalmente acorde,
estremecen su vértigo al borde
de inefables abismos azules.
Las masas de luz blanca
van transformándose con arte futuro,
mezcladas a la sombra que se estanca
en los follajes como un fluido obscuro.
Y es tenebroso pórfido la barranca,
y cantera de mármol cualquier muro.
Allí el plenilunio incrusta
en nácar de leyenda la obra propia,
o cincela con serenidad augusta
algún noble alabastro en hábil copia.
Trueca el percal de la palurda
en increíble tisú de dama fatua,
y hiela con tenacidad absurda
los pies solitarios de la estatua.
(La estatua asegura un histórico interés,
con la tranquila firmeza de sus blancos pies)
Llena en el huerto la alberca
de sombra y de plata;
y un poco más cerca,
la fronda inmediata,
esfuma sobre el césped su sombra en vago tizne
sobre el cual una pieza de ropa, remeda
la palpitación de una Leda
abandonada a su cisne.
Un leño caduco,
donde extremosa medra
la hiedra
en alterno verdor con el bejuco,
se torna bajo su pálido estuco
en boceto de estatuaria piedra:
Junto a una Amistad blanca que nunca reposa
duerme, haragán y frívolo, un Amorcillo rosa.
Y por la parte opuesta es aquel grupo,
que con luz irreal el astro labra,
un inconcluso fauno a quien no cupo
en el magro pernil el pie de cabra.
La nieve lunar suelda
en el fondo del parque soñoliento,
celda sobre celda
con una simetría de convento.
Y aquel lúgubre claustro
donde clásicamente puede gemir el austro
y juguetear el duende ameno,
tiene por tema un ángulo de blanca noche,
con el perfil de un carricoche
empinado entre el heno.
Así es como la luna artista
despilfarra su peculio,
sin otro éxito a la vista
que el aplauso del vate contertulio;
pues hay un vate fortuito
cuyo estro se aduna
a la obra que la luna
teje como una araña en el infinito.
Su magnífico silencio,
se llena de Virgilio y de Terencio;
y su cráneo, negro de hastío,
derrocha una poesía rara,
como un cubo sombrío
que se invierte en agua clara.
Con punzante sospecha de adefesio
que desbarata en lírica jerigonza,
equilibra su torpe serventesio
pidiendo a la luna su marmórea onza.
Su nocturna cantinela
tiene un leve agraz de mofa,
que desbarata el canon de la escuela
y no logra cabal ninguna estrofa.
Es que la fútil luna
la construcción de las cuartetas importuna.
Por eso el triste vate,
con un arte más alto que el Himalaya,
lima la ya perfecta siempre mal, ¡y mal haya
a la pérfida luna que su éxito combate!
Con arte de moza pícara
la luna para él se encapota,
como si algún eclipse echara una gota
de café en su blanca jícara.
Y ante aquel desengaño
que sus potencias ofusca,
el pobre vate busca
una vara de soga y un castaño.
Mas, la luna poetisa,
que a la sublimidad del cénit sube,
ha salido ya de su nube
como una doncella de su camisa.
Su desnudez divulga
la hermosura secreta
que escocía vilmente alguna pulga;
y el lúgubre poeta,
ante esa aparición divina,
bajo la escultura lunar se concreta
en un Pierrot blanco de harina.
Sobre el lago que agrupa
macilento sauzal en su ribera,
deslízase ligera una ideal chalupa,
que es un poco de luz y de quimera.
A poco se advierte,
que aquello es el viaje de la muerte;
y en el viento que sopla
el alma nocturna hacia el limbo uniforme,
el eco de una copla
extravía un pavor blanco y enorme.
Pero ya menos vívida,
y mientras el melódico viento se pone ronco
la luna alarga con histeria lívida
en espectro de sombra cada tronco.
El estanque en desasosiego,
remueve en sus ondas quedas,
como un lúgubre talego,
deslustradas monedas.
A través del lóbrego zarzo
que trenza la umbría,
algún rayo amontona todavía
vírgenes bloques de cuarzo.
Mas, la tiniebla opresora
convierte la glorieta en hondo cuévano,
donde el arte lunar trabaja ahora
en un silencioso ébano.
Y bajo un horror de graves hojas,
tras de la luna, con prodigio imprevisto,
su faz asoma un inmenso Jesucristo
en el sangriento sudor de sus congojas.
(L. Lugones)
