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IL POSTINO

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jueves, 19 de noviembre de 2009

UN AFFAIRE DE GUSTO, E.O.D.P.




"... y entonces padeció la humillación de verse a sí mismo en semejante estado de igualdad, carajo, si este hombre soy yo, dijo porque en realidad era como si lo fuera"



"... una falsa carroza presidencial andaba por pueblos de indios haciendo un próspero negocio de suplantación, que habían visto los labios pálidos, la mano de novia sensitiva con un guante de raso que iba echando puñados de sal a los enfermos arrodillados en la calle, y que detrás de la carroza iban dos falsos oficiales de a caballo cobrando en moneda dura el favor de la salud"



"... y renunció a sus ínfulas precoces de identidad propia"



"... se había conformado para siempre con el destino raso de vivir un destino que no era el suyo, aunque no lo hizo por codicia ni convicción sino porque él le cambió la vida por el empleo vitalicio de impostor oficial con un sueldo nominal de cincuenta pesos mensuales y la ventaja de vivir como un rey sin la calamidad de serlo, que más quieres."



" Aquella confusión de identidades alcanzó su tono mayor una noche de vientos largos en que él encontró a Patricio Aragonés suspirando hacia el mar en el vapor fragante de los jazmines y le preguntó con una alarma legítima si no le habían echado acónito en la comida que andaba a la deriva y como atravesado por un mal aire, y Patricio Aragonés le contestó que no mi general, que la vaina es peor, que el sábado había coronado a una reina de carnaval y había bailado con ella el primer vals y ahora no encontraba la puerta para salir de aquel recuerdo, porque era la mujer más hermosa de la tierra, de las que no se hicieron para uno mi general, si usted la viera, pero él replicó con un suspiro de alivio que qué carajo, ésas son vainas que le suceden a los hombres cuando están estreñidos de mujer, le propuso secuestrársela como hizo con tantas mujeres retrecheras que habían sido sus concubinas, te la pongo a la fuerza en la cama... mientras tú te despachas con la cuchara grande"


" ... le daba de comer de su propia comida, le daba a beber de su propia miel de abejas con la misma cuchara para morirse al menos con el consuelo de que ambos se murieran juntos si las cosas estaban envenenadas"
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"esta vida de huérfano que me ha dado, primero aplanándome las patas con manos de pilón para que se me volvieran de sonámbulo como las suyas, después atravesándome las criadillas con leznas de zapatero para que se me formara la potra, después poniéndome a beber trementina para que se me olvidara leer y escribir con tanto trabajo como le costó a mi madre enseñarme, y siempre obligándome a hacer los oficios públicos que usted no se atreve, y no porque la patria lo necesite vivo como usted dice sino porque al más bragado se le hiela el culo coronando a una puta de la belleza sin saber por dónde le va a tronar la muerte"

viernes, 22 de febrero de 2008

IMPOSTOR, de PK Dick

Año 2079. La Tierra se encuentra en guerra con los Alfa Centauro,una agresiva raza de alienígenas. Spence Olham es un científico cuyas investigaciones permiten el desarrollo de nuevas armas para luchar contra el enemigo. Además, es feliz junto a su esposa Maya, una abnegada médico, que lucha incansablemente por salvar las vidas de sus semejantes, todo transcurre en completa felicidad hasta que aparece Hathaway, un detective gubernamental que le provoca una grave crisis de identidad.


Se genera por todos lados la duda sobre la identidad real de Spence: ¿Es él un científico, o solo un extraterrestre suicida con una bomba implantada en su cuerpo?


En ese relato, "El Impostor", Dick se vuelve a situar en el lado de la incertidumbre respecto a la identidad.


Spence repite de manera continua que es un ser humano, que no es un robot, y trata de convencer a Nelson, su amigo de que es él, la misma persona que él conoció cuando fueron compañeros de cuarto en la secundaria. El monólogo interno de Spence, nos indica que está diciendo la verdad, aún cuando él, de manera repetida le pregunta a su esposa que si lo reconoce, y aún cuando ella lo hace, él no está del todo satisfecho, por lo que decide a ir con un médico, para que, una vez que lo examine, confirme que él es quien dice ser, es decir él mismo:


"Me llamo Olhman, sé quien soy, pero no sé como probarlo".