"Por supuesto que hay honrosas excepciones. No faltan diputados y jueces y alcaldes independientes y honestos o pioneros del periodismo independiente que en diversos estados resisten las tentaciones y las presiones que suelen emanar de las oficinas gubernamentales y se constituyen así en frenos a la manipulación electoral o al abuso de poder. Pero cuando los gobernadores quieren cooptar a quienes los deberían contrapesar, la mayoría de las veces lo logran. Los comités estatales de los partidos de oposición son más vulnerables que los nacionales, y algo similar ocurre con los juzgados y los medios locales. Así como antes el destino de los actores de la vida pública en el país dependía en gran medida del presidente, ahora las carreras de los actores de cada estado dependen del correspondiente señor de horca justiciera y cuchillo presupuestal, quien naturalmente maneja ambas cosas con una altísima dosis de discrecionalidad y opacidad. He aquí la aportación mexicana al estudio del federalismo, toda una revelación que ha sacudido al acervo de los sistemas de centralización y descentralización de gobierno: el feuderalismo."
(...) "Cuidado. No se trata de devolver al presidente el control sobre los gobernadores, sino de fortalecer en cada entidad federativa a los otros dos poderes para que contrapesen al ejecutivo e imposibiliten que maneje el erario discrecionalmente, y mientras tanto, de despartidizar y federalizar los órganos autónomos -designando a sus integrantes mediante un método que impida las cuotas partidarias y garantice una representación auténticamente nacional- y concentrar en ellos las funciones que hoy realizan los organismos estatales. Escandalizarse ante esta propuesta es seguir en la simulación y reforzar nuestra patología esquizofrénica."
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IL POSTINO
miércoles, 3 de julio de 2013
ENTRE EL FEUDALISMO RETRO Y EL PRESIDENCIALISMO RELOADED
lunes, 24 de junio de 2013
MAYORÍA DE LOS MEXICANOS PROCLIVE A LA ESQUIZOFRENIA
Retomando "Mexicanidad y Esquizofrenia" del Dr. Agustín Basave, se indica en el prólogo que muchos mexicanos viven con esquizofrenia (aunque seguramente no se han percatado):
"Sostengo que una porción que intuyo mayoritaria de los mexicanos padece esos vicios, los que nos mantienen subdesarrollados, porque es idiosincráticamente proclive a la esquizofrenia. A esa deformación cultural la ha llevado nuestra historia. Uso la analogía en el sentido etimológico del término: del griego schizo, que quiere decir escisión o ruptura, y phrenos, que significa mente o espíritu. Entiendo que la psiquiatría lo define como un grupo de padecimientos crónicos y graves -por algo Eugen Bleuler acuñó el nombre en plural- que se manifiestan en alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad, que dificultan el encauzamiento motivacional y la persecución de metas y que llevan a una disfunción social.
Aunque sé que la patología esquizofrénica no es necesariamente sinónimo del trastorno de doble personalidad con el que a menudo se le identifica, la metáfora psiquiátrica me parece bastante precisa y útil. Arguyo que nuestra conducta esquizoide se sitúa en la frontera entre la cordura y la demencia. Y es que considero que predomina en México el quehacer individual y colectivo que muestra disociación de la realidad (predilección por la fantasía), pensamiento desorganizado y alteraciones del comportamiento y del lenguaje (laxitud asociativa), y en casos graves delirios, alteraciones perceptuales (alucinaciones) y deformaciones afectivas (emocionales) en que la personalidad pierde su unidad. Con el perdón de la psiquiatría, que ha sufrido la puesta en boga de las referencias sociales a esta enfermedad, y sin el menor afán diletante de meterme en sus dominios, me tomo la licencia de comparar las expresiones de nuestra falla identitaria con la sintomatología de la esquizofrenia latente."
