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IL POSTINO

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lunes, 3 de mayo de 2010

ENTRE LA ESPADA Y LA PARED: CENTRALISMO O REGIONALISMO

Elegir huir de lo inminente, fracaso inevitable, atrapado entre dos fuegos, pero el escenario electoral de este año (y la cada vez más lejana reforma política) pueden inclinar la balanza hacia lo que sucederá con nuestro país (bi)centenario.

Hay siempre la disposición del gobierno federal en turno hacia favorecer la descentralización o fortalecer el federalismo. Pero, siempre desde el gobierno central se reparte a los miembros de la Federación, hay algunos que reciben más, otros que reciben menos, unos que se merecen más, otros que reciben mucho pero casi no aportan. Es el Congreso quién determina el presupuesto de egresos, pero es el Ejecutivo quien dispone a quién se le darán recursos para tal obra o en dónde se efectuaran obras prioritarias.

El poder central es con quién se negocia para recibir más recursos, es quien libera o retarda los recursos, y puede complicar o facilitar el desarrollo de obras en los Estados.

Es halagado por los gobernadores estatales quien ostenta el poder central, puesto que así se garantiza la comunicación que posibilite el desarrollo de proyectos en común. Por ello, el gobierno central en apariencia domina todo su territorio, pero sucede que en los Estados hay otro poder, el de los gobernadores, que son quienes administran los recursos que les delega la Federación, pero también poseen sus propios recursos. El territorio de los gobernadores se limita a sus respectivos Estados.

Los mexicanos sienten la acción de gobierno que les es más cercana, en el caso de los Estados es difícil que pase desapercibido el estilo de ejercer el poder del gobernador en turno. Y por ello, el gobernador al marcar con la batuta el compás en la ejecución de la pieza musical, se lleva las palmas o las rechiflas, genera tranquilidad o discordia, pero la gravedad ocurre cuando se introduce el miedo y muchos ya no ven con agrado la asistencia al concierto, huyen del poder porque se sienten inseguros por que se ven expuestos a castigos, daños, muchas veces movidos por un capricho, o el malhumor de los que pertenecen al aparato estatal, es cuando ya tenemos al tirano en escena, que criminaliza lo que no va de acuerdo a sus intereses, que quiere imponer su visión de mundo como la verdadera y llevar a la hoguera a los herejes, que se impone con argucias o violencia a conseguir lo que no lleva el consenso de la mayoría, el que hace esos negocios multimillonarios que favorecen a unos cuantos, que pueden ser extranjeros, y se hace de oídos sordos de los reclamos de quienes sufren pobreza, falta de expectativas e ilusiones.

Pero se ponen en escena, quien desde el gobierno central controla la llave del dinero y las obras que financia, y quien ejerce un poder político en un Estado que puede incluir obras benéficas para la sociedad, pero que también puede incluir los despilfarros, la soberbia desvergonzada, la auto-emulación del yo, las agresiones a los que disienten.

Si no hay reforma política, la lucha entre el gobierno federal y los gobiernos estatales, puede llevar a la fragmentación del país. Es indiscutible, el poder que han concentrado gobiernos estatales príistas con más de 8 décadas de longevidad, pero los excesos que se permiten los aparatos caciquiles de poder deben ser desterrados de la vida política, ya se ha mencionado que se tratan de pequeños reyes con una corte de súbditos que anda con la cabeza agachada, y que no es propio de la modernidad. La gente, presa de un régimen burocrático-príista, es de las que sigue la línea, porque han vivido con esa inercia, y de pronto, como máquinas aplaudidoras aceptan al gobernante elegido que les ha impuesto el gobernante que se va. Es un esquema de favores, y de atenciones, que raya en el servilismo para conseguir el premio de ser colocado en el gabinete o avanzar en la jerarquía gubernamental. Ser disidente es vivir en el error, es un pecado, es ser influido por ideas malignas, lo correcto es seguir la línea, ser máquina, aplaudir a quien te pongan en frente, porque así es la fútil vida.

En el Virreinato de la Nueva España había centralismo, propiamente el territorio de México no había sido completamente colonizado, en el Norte había zonas despobladas, y el control sobre el territorio no fue bien logrado ni por el Virreinato ni por la naciente República, tan es así que se pierde Texas, y luego California, Arizona, Nuevo México, porque nunca hubo un poder que realmente dominará esos territorios.

Las reformas borbónicas aceleran el regionalismo, y al frágil gobierno central del Virreinato, le imponen que debe aceptar que los gobiernos regionales tengan su poder político independiente al centro.

Entre los insurgentes, hubo "cacicazgos regionales", y con ello se menciona que los rebeldes influían en determinada provincia o pueblos del Sur, mientras otros estaban en provincia o pueblos de Occidente, es decir, se observa la diversidad del México moderno, donde no es lo mismo lo que sucede en Jalisco de lo que pasa en Morelos, ni lo que pasa en Sonora es lo que sucede en Nuevo León. Los caudillos insurgentes se desarrollan en algunas regiones, en otras habrá tranquilidad aparente, en otras habrá apostadas muchas fuerzas realistas. Es interesante notar que los movimientos insurgentes no levantan a toda la nación, sino que hay provincias donde se favorecen los alzamientos, y hay provincias donde la estabilidad de la Corona no es puesta en duda. El México moderno, tendrá esa reserva de penetración ideológica en sus Estados, no es homógeneo el sentir del mexicano si se encuentra en el Norte, en el Sur, en el Occidente, en la Costa del Golfo. Hay lugares donde habrá ciertas particularidades a celebrar por la Independencia, hay sitios donde no suceden hechos históricos relevantes, pero queda mucho por entender sobre cómo se van conformando los actuales Estados mexicanos, cómo se forma el país en 1824 con representantes de los Estados, y ese mosaico de diversas regiones con particularidades se amolda o se conceptualiza ya como México.

México en 1824 gobernaba sobre Estados. Precisamente la diferencia estriba en que Los Estados Unidos gobernaban sobre habitantes. Si Estados Unidos tenía fiscalidades, México no las tenía.

Con el Benemérito de la Américas haciendo frente a la intervención francesa, se fortalece lo nacional.

Pero, se resalta que Porfirio Díaz controlaba sólo al Congreso y al Ejército, pero tenía que someter a los caciques regionales si se rebelaban a su mandato.

Con la Revolución Mexicana se fortalece el Estado y se crea el presidencialismo.
Con la Revolución Mexicana se ejerce el centralismo.

¿En qué sentido quebró el centralismo del porfiriato?

Porfirio Díaz dió paso para que el movimiento revolucionario se hiciera más rápidamente.

Algunas de las regiones, quedaban bajo el poder de los jefes políticos regionales (lo que serían hoy los gobernadores).

En el Norte del país, la Revolución prende, hay rechazo y odio a los gobernadores porfiristas.

Con los carrancistas se daría la revaloración de los órganos municipales.

El priato, resultante de la Revolución, somete y subordina al resto de los poderes.

Entre 1913 y 1914, se destruye la soberanía estatal, plena Revolución, no surge una nueva soberanía, se da la desaparición del poder soberano, lo que surge son poderes regionales que disputan.

El Estado porfiriano es barrido.

El Estado Mexicano se reconstituye bajo un nuevo pacto social.

Los elementos predominantes, no hacer abstracción de los pobres, sino establecerles garantías constitucionales.

Se establece el Welfare State (El Estado del Bienestar)

La ideología de la Revolución Mexicana permanece.

La Revolución Mexicana inaugura el movimiento de masas en el siglo XX.

La Revolución Mexicana: la más longeva Revolución del mundo, y aquí no se avizora que se derriben estatuas de caudillos como cuando otras Revoluciones han caído.

Si hay un discurso hueco en la Revolución Mexicana, para bailar el tango se necesitan dos.

Se da el apoyo y la subordinación al partido de Estado con la Revolución Mexicana.

No hay una Revolución Mexicana: hay villismo, hay zapatismo, hay carrancismo, etc...

La Revolución Mexicana impone el modelo de paternalismo en la educación.

La educación gratuita: el gobierno suministra la educación, el estudiante captura lo que le enseñan.

El tema educativo, el principal problema nacional.

Panorama desolador: lo que crees es lo que te enseñan.

Porque la educación no se asimila, se pierde, se fuga.

Y lo más grave, se piensa sobre un molde caduco, no moderno.

El Estado corporativo abandona el control sobre el proceso educativo,
dejando que tuviera mayor peso el sindicato educativo.

La alfabetización en México ya es cercana al 97%, en la Revolución la mayoría de la población era analfabeta.

La prueba Enlace indica que no hay buenos resultados con la educación.

El sindicato es intocable: de rodillas desde Reyes Heroles hasta Lujambio, habiendo pasado hasta dos eminencias como Manuel Bartlett y Zedillo.

¿Dónde están los caciques? Pueden estar encumbrados en el sector educativo, no permitiendo que la enseñanza de los maestros y el aprendizaje de los alumnos mejore.

Pero, desde luego, que se debe evitar que se sigan favoreciendo islas de poder en algunos Estados donde gobiernan cacicazgos, la trensición mexicana está PRI-sionera, la única forma de lograr un avance que favorezca la democracia es votar en contra de los cacicazgos. Nuevamente se ve el fantasma de los caudillos regionales queriendo imponer su ley al gobierno federal débil, pero lo triste es que no hay simpatía popular a esos gobernadores príistas que han instaurado regímenes de la desmesura, como en Oaxaca y Puebla, los casos más notorios, o donde la inteligencia del monarca pretende borrar la inteligencia de los ciudadanos, pero 80 años de exclusivismo y excluyentismo en el poder no se olvidan.

viernes, 15 de enero de 2010

EL RETORNO DE LO REPRIMIDO

LO QUE POSIBILITA


EL RETORNO DE LO REPRIMIDO



(imágenes visuales en la histeria)



(alucinación auditiva en la paranoia)


ES


LA ALTERACIÓN DE LA CONCIENCIA



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EL RETORNO DE LO REPRIMIDO


por


EL FRACASO

DE LA INSTANCIA REPRESORA

...DE LA CONCIENCIA

sábado, 7 de noviembre de 2009

AJEDRECISTA DA JAQUE MATE

Pereira, ese hombre gris que corre con su maletín, toma el tranvía, va a dar clases en una escuela, compra pescado para llevar a su casa, parece tener una vida predestinada a nada.

Pero nunca ha desesperado, pacientemente por las tardes, recibe en su casa a su contrincante en el ajedrez, y se disponen a jugar las partidas que les permita el tiempo, es un jugador que siempre está abierto a iniciar el juego, tal parece que no hay tentación al abandono, pecado mayor en el ajedrez, pues es admitir la derrota de antemano, quizá porque la señal de poderío es nula o limitada, no se encuentra ante la posibilidad de arremeter y conseguir la victoria.

El ajedrez, juego de mentes que conquistan espacios y en la ventaja dominan al oponente, ¿qué hacer si te encuentras ante un pelotón de fusilamiento? Nada salva de ser fusilado. ¿qué hacer si te encuentras a punto de pegarle al Gordo? Pasadle la factura al Gordo.

Un jugador de ajedrez tiene que comer, y no cualquier bazofia, desde luego que no gusta de ver quejándose a su esposa por una enfermedad, además no soporta a su entrometida suegra opinando que todo lo que hace está mal, no se diga que no debe vestir un traje raído y unos zapatos de pobretón.

Un jugador de ajedrez tiene su dignidad, y si está es pisoteada lo orillan a pasadle la factura al Gordo, a tumbar al Rey, lo convierten en un hombre sin miramientos.

Desconfiad de quién no crees que debes desconfiar, porque el azar es así, el obuz o la escopeta lo puede tener un niño como en el film Babel, y el disparo es letal.

Hasta dónde debe controlar el Gordo su pánico a ser reventado, pues es sabido que quién se crea una escenografía de fantasías, no se percata quién lo detesta o quién lo odia. En el film El Padrino dicen que los enemigos se mantienen cerca, porque cuando se les pierde la mirada, la situación es ingobernable, es como esos señores de la guerra que desde un búnker o un sótano o quizá desde una mansión lujosa o complejo empresarial no dan la cara pero si dan los golpes desde su posición oculta para golpear intereses. Porque el que apuesta al fracaso de otro no tiene nada que perder más que seguir tramando, urdiendo, hasta que consigue la meta.

El ajedrecista puede aparentar ser un Don Nadie, pero él sabe que es buen jugador, mueve en avanzada sus piezas, o espera el error del contrario con una buena defensa, por lo que nadie anticipa qué planea su mente hasta que las circunstancias se presentan: le dan una pistola y lo ponen frente al Gordo. Todavía el Gordo en su trono donde reparte dádivas, le quiere regalar unos chicles por haber representado para su felicidad la vanagloria de una obra artística, pero el fogonazo es directo al talón de Aquiles: no hay salvavidas contra un ajedrecista, va a matar al rey jugada por jugada, hasta que se presente el error, cuando tome ventaja sobre el contrincante.

¡Adiós al Gordo! parafraseando a Gabriel Zaid.

lunes, 12 de octubre de 2009

QUIJOTE LATINOAMERICANO: EL FRACASO DE LA DEBILIDAD

"Antonio tiene necesidad de creerla, de vivir una novela"
"Es el placer que llega, su hora voluptuosa un capítulo de su novela"

"¿Es su ánima la de un hombre o la de toda la gavilla de averiados adoradores de Dulcinea... que lapidan en las tardes las estatuas por sus propias manos modeladas en la mañana?"

"La realidad, brutal, habíale quebrado las alas a su fantasía"

"A cada instante las visiones impresas en sus pupilas violan su fe"

Antonio tuvo la sensación angustiosa cuando niño al zambullirse en el río por primera vez, haberse extraviado en la sabana, cuando comienza sus clases en el convento.

Cierto día su maestro idolatrado le pilló aceptando una dádiva.
"Ningún castigo le dolió tanto.
Lloró con ira aquella debilidad,
que le rebajaba ante su modelo"

Recuerda que un Miércoles de Ceniza pensó en su maestro preso de la dictadura de Lilís, que le reprochaba su debilidad.

Lilís refiriéndose al maestro de Antonio: "Malo, malo, negro que sabe latín se vuelve loco".

Antonio era un candidato perpetuo a la cárcel y que haría desgraciada a su futura esposa Luisa por la política.

Antonio y Luisa tuvieron un niño que "no anda, ni siquiera gatea y si le obligan a hacer pinitos, las piernecitas se doblan". Unos años después una niña les nació muerta.

Antonio y Luisa no eran una comunidad, el hijo débil les separa.

"Los que asesinan y roban al país, poseen el contento en el hogar y se recrean con los hijos sanos y el suyo se arrastra por los ladrillos húmedos del piso o se agita con movimientos de arácnido"

El diablo tenta a San Antonio:
"claudica, arroja lejos de ti el pasado infecundo, demuele la obra hecha, que no produce pan y salud"

Sobre su hijo débil: "Es la pesadilla que lo abruma. De esa tiranía nadie le libertará, ni poder ni riquezas"

El hijo de Antonio provoca la vergüenza de ser un parásito, un discapacitado, "un pelele desmadejado".

Tal es la fascinación de Antonio que se llega a enamorar de una actriz de quien dicen "Pero si es una gran tísica" y quien tiene la desgracia de tener un padre anciano y un hijo paralítico. Se cree el galán de la Dama de las Camelias, y por eso es infiel.

Antonio "cierra los ojos para no ver resbalar a su hijo".

El hijo discapacitado "trepánale días y noches como un íncubo".

Las de su hijo, "siluetas extrañas, bufas, que harán reír". Antonio dice: "Esas risas me flagelarán hasta debajo de la tierra".

"La existencia es la más dura condena".

"todavía... otro día más"

"Así iguales, sucediéronse los días medidos por el toque de las alegres campanas"

"Si todo fue magnífico, hecho adrede para que él no lo olvidara"

"El tan doloroso empeño de su vida",
el liberar a su patria de la opresión,
el dejar su semilla, su descendencia fuerte
para transformar sus sueños en el paraíso anhelado
"¿habría sido estéril e infecundo
todo grano sembrado en este barro?"
"¿Sus ideas habrán de secarse
sin el goce del alumbramiento?"

"¿Quién pues el caudillo mesiánico?"

"¿Quién sería capaz de la hazaña libertadora?"

"¿En dónde está el héroe que matando y tal vez muriendo, redima?
"¡ Quién sabe !"

Antonio se enfrasca en sus planes de sanear, libertar, restaurar el país.

Pero hay diferencias en el modo de actuar:
* Arturo Aybar, elegante el traje, salud, la pupila viva, las manos cuidadas, se pliega a Estados Unidos: "el baseball da músculos y enseña a los jóvenes a pensar y ejecutar con ardimiento, y eso es lo que necesitamos, audacia y energía, no los espasmos de violencia que son nuestras revoluciones"
* Antonio, preso por su atrevida e inflamable palabra, con palidez de convaleciente, facciones demacradas.

Cuando Antonio se anima a la acción política, dejando su pluma a un lado, le sucede lo que no quería, error tras error lo llevan a frustrar su tentativa de lograr la posición de poder. Así regresa a casa sin ningún laurel de triunfo:
"Antonio, las riendas en el cuello de la bestia, recalado, anduvo, anduvo, y como un espectro, entró en la ciudad silenciosa".

¡ Qué diferencia con la imagen que enfoca un réporter de Le Figaro de París con su Kodak:
"un general, cual un centauro"
"tendido sobre el cuello del córcel,
el révolver en la diestra,
disparando, fusilado por sus perseguidores
desde la esquina de Gobernación".

Pero Antonio es visto desde la cárcel,
y él sólo puede pensar que la prisión dominicana
llamada El Homenaje,
no sea en lo adelante el domicilio de los dominicanos
que piensen en voz alta contra el gobierno.

"¡ La Reclusión pesábale !"

Como un preso sólo cabía esperar que:
"tales aves de paso, arrojaban una semilla al azar,
dibujaban en su memoria perfiles que al discurrir de los días
les hacían reír o añorar"

Sobre el encierro en El Homenaje:
"¡ Entre estos muros siniestros, en este ambiente mefítico,
había vivido lo florido de su juventud,
enterrando sueños de gloria y de amor !"

Pero aún a los caudillos ocurríales la nube negra del fracaso y la masa se desencantaba: "el fracaso conmueve al caudillo, al inferior" que ninguna voluntad contiene y deserta, o cuenta el desastre que se contagia a los seguidores del movimiento.

Tal es la magnitud del fracaso para la patria
en conseguir su aspiración de libertad que
"la bandera desciende del asta,
lenta, zigzagueante,
azul, blanca, roja...
tal una ala rota".