Las tumbas no besan a los muertos,
en cambio, los oprimen mucho, mucho.
Son camisas de fuerza y de cariño
que los obligan a soportar quietos, inmóviles,
las cosquillas de los gusanos,
los ardores de la descomposición.
El protoplasma es la sustancia viva dentro de la célula.
El protoplasma, esa substancia sensible
que se mantiene en
un EXTRAÑO ESTADO INTERINO