Dentro de la novela de Niño Santos nos pinta lo burdo de la vida como un teatro o un circo con mordacidad.
Cuando Currito-Mi-Alma observa la escena dramática del Ministro Español con Don Celes, y al terminar sale "rompiendo las cortinas".
Con sorna, un personaje dice "Tienes la vida menos segura que la luz de ese candil"
Y el protagónico Tirano "se volvió con la máscara enjabonada"
Y el mitin de los candidatos de oposición al gobierno como la función de circo con loros amaestrados.
"Rotura de la pista en ángulos, visión cubista del Circo Harris"
Y en el calabozo el juego de las luces produce imágenes memorables:
"Sentíanse alejados en una orilla remota, y la luz triangulada del calabozo realzaba en un módulo moderno y cubista la actitud macilenta de las figuras"
Y el escenario se pinta de negro:
"cobijaba un astroso vuelo de zopilotes, en la cruel indiferencia de su turquesa"
y los fusilados a orillas del mar:
"nigromántico con la fúnebre ringla balanceándose en las verdosas espumas de la resaca"
Para asimilar al indio Zacarías lazando al usurero gachupín Don Quintín llevándolo en rastras al trote de su caballo, como un Aquiles enfurecido arrastra a Héctor por la muerte de Patroclo.
¿y la duda por qué el Niño Santos mata a su hija? ¿Será acaso un Agamenón latinoamericano? ¿O no quería dejar nada para la ira de sus enemigos? De todos modos fue descuartizado.
En su régimen se cortaban cabezas como si fueran cocos, y luego le pasaban el coco a Niño Santos para que sorbiera su contenido.
Pero el temible Niño Santos ha sido derrocado por el error fatal de perseguir de quien tiró cuatro copas de cristal, Ricardo III perdió su reino por un caballo.
Visitas al sitio
IL POSTINO
domingo, 11 de octubre de 2009
TEATRO Y CIRCO EN VALLE-INCLÁN
LO FÚNEBRE EN VALLE-INCLÁN
Es de observar que la novela del Niño Santos se efectúa en la celebración del Día de Muertos, así que algunos personajes o el pueblo pueden dar la idea de zombies, monstruos o muertos vivientes.
Uno dice: "Siempre va con nosotros la muerte. La plata, de nada te remedia"
Un díálogo añade más elementos:
- "Debo decirte que te juegas la respiración"
- " ¡ Para lo que dan por ella, patroncito ! "
Un argumento fuerte inagada da vida:
"Fatal es la muerte, y toda nuestra vida se construye en un esfuerzo para alejarla"
Pero sin embargo un personaje defiende al valiente:
"No le presuponga tan pendejo que venga dando la cara"
Y sobre el pueblo inmóvil, aletargado:
"La oscura y desolada palpitación de la vida sobre la fosa abierta"
MISTICISMO EN VALLE-INCLÁN
En el texto de Valle-Inclán se reflejan los conflictos latentes y remanentes de toda la vida en Latinoamérica, entre gachupines contra criollos e indios, y desde luego entre el concepto burgués, la élite diplomática, "los loros amaestrados", la sumisa corte del Tirano, y la amenaza entonces no dominante de EEUU.
Pero aparte de la cuestión política Valle-Inclán nos pinta su ideario místico sobre la vida, aunque uno de sus personajes diga: "No amerita tanto atributo esta vida pendeja".
Así sobre si seremos sancionados después de la muerte, porque vivimos por vivir o sin ilusión por vivir, ya que dice Valle-Inclán "la vida como una simiente sagrada que se nos da para que la hagamos fructificar en beneficio de todos los hombres".
En un escrito anterior llamado "La Lámpara Maravillosa", Valle-Inclán nos revela su curiosidad ocultista, que en la novela del Niño Santos quedan reflejados en algunas frases:
"en el campanario sin campanas clavaba la Luna con la bayoneta"
"El Arcano de Bellos Enigmas recogía el dolor de su alma tétrica"
"Amaba la noche y sus astros"
"La eternidad de las leyes siderales abría una COMA RELIGIOSA en su estoica crueldad indiana"
"La vida del pueblo se ennoblece cuando se inclina en el abismo del misterio"
Pero sigue la visión reductora de un ciego que apuesta a confiar en los gachupines para que no le quiten el piano al que le falta por pagar algunas letras.
El ciego toca en el piano y su hija canta:
¡ No me mates traidora ilusión !
¡ Es tu imagen en mi pensamiento
una hoguera de casta pasión !
VISIÓN RELIGIOSA EN VALLE-INCLÁN
Valle Inclán en la atrevida novela que se realiza en la sociedad conservadora española de los años veinte, lanza fuertes recriminaciones a los dogmas religiosos.
Sobre Jesús comparándolo con un político idealista:
"Su cabeza tostada de santo campesino erguíase sobre la almohada como en una resurreción, y todo el bulto de su figura exprimíase bajo el sabanil como bajo un sudario"
De la ignorancia, la inocencia o la pureza:
"Siempre la Virgen se les aparece a los pastores"
El Tirano retando a Dios, faltaba más:
"Piensa Dios que cuatro pendejos van a ponerme la ceniza en la frente"
Y todos en el pueblo, le tenían temor (religioso?!) al Niño Santos...
hay que prostenarse al Niño Santos !
Valle-Inclán, una pluma incisiva y vigente en la actualidad.
