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IL POSTINO

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martes, 17 de noviembre de 2009

RAÍZ DAÑINA, Y.E.S.


¿ EXISTEN DE VERAS ESOS SERES QUE VEMOS ?



¿ NO VE QUE SON FANTASMAS ?



NOS HABRÁN DADO DE COMER



ALGUNA RAÍZ DAÑINA



DE ESAS QUE
ENCARCELAN LA RAZÓN !

lunes, 26 de octubre de 2009

RAZÓN DEL CAOS

condenado a consumirse sin tregua


en el intento de racionalizar el caos


que por todas partes lo flanquea.



Quiere dar razón a la sinrazón;


explicar lo que sólo se explica por sí mismo,


en su inmediata presencia

viernes, 16 de octubre de 2009

RAZÓN AGACHADA, E.S.P.

PIENSO CON LA CABEZA
.
DEL SEÑOR PRESIDENTE


LUEGO EXISTO

sábado, 29 de agosto de 2009

TÍPICO RACIONALISTA CONTRA LA ESQUIZOFRENIA

Si uno de sus compañeros actuales, pudiese ver esta noche, en el crepúsculo, en un rincón de la habitación, a su padre muerto que les mirase y les hablase, sería eso, para la persona en cuestión, una verdadera enormidad,
un elemento trastornador y turbador
hasta el supremo grado,
que le haría dudar de sus propios sentidos, de su razón y le decidiría a huir inmediatamente de la habitación y poner en cura sus nervios.
¿No tengo razón?
Pero la broma consistía, precisamente, en que eso no podía ocurrir en modo alguno a esos señores, puesto que se hallaban sanos de espíritu.

Si semejante cosa les ocurriese ya no estarían sanos, sino enfermos, y no reaccionarían, ya como un hombre sano, es decir,


por el espanto y tomando la huida,
sino que aceptarían aquella aparición
como si fuese completamente normal


y entablarían una conversación con la aparición,
como es, precisamente, el caso de los alucinados.

Y creer que la alucinación constituye para los alucinados un motivo de espanto,
es, precisamente, el error de imaginación que comete el no enfermo.
(no es nada recomendable para el racionalista
una dosis de alucinaciones
porque su Razón no lo soportaría)

Esas gentes se permiten demasiadas cosas y frecuentemente ellos mismos podrían contener su demencia, como él mismo había podido observar durante las visitas que había hecho a los asilos de alienados.

Pues, cuando un extranjero o un médico aparecen por la puerta, el alucinado contiene con frecuencia sus muecas, sus discursos y sus gesticulaciones, y se comporta convenientemente durante todo el tiempo que se siente observado, para volver luego a comenzar de nuevo.

La demencia significa, pues, incontestablemente, en muchos casos,
un abandono,
y en ese sentido sirve a las naturalezas débiles
de refugio y de abrigo
contra una gran pena o contra una desgracia de la suerte,
que esos seres no se juzgan capaces de soportar con toda lucidez.
(¿se le apagará un día Luz de La Razón para que sienta lo que es?)

Pero todo el mundo podría decir otro tanto,
y él mismo había devuelto a la razón,
al menos pasajeramente, a muchos locos,
(¿cómo?)
solamente con su mirada
y
oponiendo a sus divagaciones
una actitud despiadademente lógica.

(Método efectuado:
La mirada del escrutinio enfrentada a la mirada inocente
y
La Locura de la Razón enfrentada a La Razón de La Locura)

Fragmentos extraídos de Set. en L.M.M.

Moraleja a los amantes de La Razón Absoluta:
NO HABLAR DE LA ESQUIZOFRENIA
SI NO SE HA SUFRIDO
LA ESQUIZOFRENIA