Visitas al sitio

IL POSTINO

IL POSTINO

miércoles, 11 de agosto de 2010

DIÁLOGO EN HUMANIDADES POR LA REFORMA DEL ESTADO -DÍA 1-

En el día 1 del diálogo por la Reforma del Estado promovido por la UNAM en el Auditorio de la Coordinación de Humanidades, el Rector José Narro abre con proyección las interesantes charlas que se llevarán a cabo por la Reforma del Estado.

Narro invita a que “Hay que pensar en grande, como lo hicieron las generaciones que nos antecedieron. Si a otros les tocó fundar la República, darle Independencia, consolidarla e impulsar diversas transformaciones, a nosotros nos toca adecuar las instituciones a las nuevas condiciones internas y externas, algunas de ellas inéditas en la historia de la humanidad”

El Rector de la UNAM fue enfático al referir que los países que no entiendan la necesidad de invertir en conocimiento “serán los condenados” del planeta.

El ciclo de ponencias abierto a la sociedad en el Auditorio de la Coordinación de Humanidades se denomina "Mesas de Análisis y Discusión 2010: Reforma del Estado y Fortalecimiento de la Nación”.

El Rector José Narro pide ya regresar a México a la estabilidad y el desarrollo, para lo cual:
“Tal vez sea la hora de volver a abrir la caja de Pandora. Quizá al hacerlo podamos atrapar en ella las calamidades que nos aquejan: la inseguridad y la violencia que se enseñorean en nuestra vida cotidiana; las deficiencias de nuestro estado de derecho; la expulsión de cientos de miles de migrantes por falta de empleo y oportunidades; el debilitamiento de valores y principios que nos deben dar sustento; los delicados trances ambientales y los aprietos hídricos y sanitarios que nos amenazan de forma creciente; la falta de opciones laborales o educativas para nuestros jóvenes; las políticas que paralizan al país y lo ponen en gran desventaja frente a otras sociedades que han resuelto de mejor manera la ecuación de la democracia, la gobernabilidad y el desarrollo”
“La pobreza y la desigualdad que nos acompañan son trabas para el desarrollo y la democracia, lastres seculares, vergüenzas nacionales y condiciones que no resisten el análisis ético más elemental”.
“Muchas de las cosas ya no nos funcionan, hay que examinar y proponer reformas de fondo para superar una serie de problemas que en diversos ámbitos padece el país, que nos agobian colectivamente y amenazan no sólo nuestro avance, sino también las propias reglas de la convivencia civilizada”.
Añade Narro que para superar el estancamiento, se requieren acuerdos políticos fundamentales que acerquen a las fuerzas políticas para que asuman compromisos y den cuerpo a la agenda de discusión: “Una agenda, que nos permita vivir en paz, avanzar con certeza a un México con justicia social y rumbo económico diferente, acorde a los retos de la sociedad del conocimiento"

Sobre la democracia el Rector Narro dijo que se ha quedado para permanecer: "la pluralidad ha adquirido carta de naturalización y no hay vuelta atrás, pero ello no es razón para la parálisis de las estructuras." Indicó el problema sustancial: "la pobreza y la desigualdad son trabas al desarrollo y a la democracia".

Estableció Narro que las reformas requieren acuerdos básicos, pues la polarización y la división no sirven a nadie; que la democratización no debe constreñirse a la alternancia del poder, a los desplazamientos de partidos o a las alianzas entre ellos, indicó. Reafirmó que este proceso tiene que asegurar gobernabilidad en el contexto de la pluralidad, aunque no hemos logrado diseñar un sistema capaz de lograrlo.

Desde luego que el Rector de la UNAM reiteró la invitación a este esfuerzo de diálogo a "los universitarios (que) no deben permanecer al margen de la reflexión sobre las políticas que definen el rumbo del país".

El promotor reconocido e infatigable de la Reforma del Estado y de una nueva Constitución del país, así como de fundar una Nueva República, el brillante político Porfirio Muñoz Ledo, actual Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, le pone el condimento picante a las discusiones, en donde precisamente no todos deben coincidir en mucho, pero quizá sí en puntos e ideas básicas. El discurso de Porfirio, fiel a su estilo, fue contundente:

Se refiere a que es necesaria una Reforma del Estado que reordene el funcionamiento y el sentido de la vida pública. Además que el 2010 exige un cambio genuino con perspectiva global y una intensa movilización de las energías sociales.

Porfirio establece que "Hoy estamos en una crisis del Estado nación entendido en su acepción más alta: como conjunción de gobierno, territorio y pueblo. Tanto las perversiones electorales, como su incapacidad manifiesta para satisfacer las necesidades sociales vulneran la legitimidad de los poderes públicos, en sumas y restas hablamos de un Estado fallido".

Todo intento que valga la pena de una reforma integral ha de tener un aliento revolucionario y solucionar la reubicación en el escenario mundial y la restauración de la ética política.

Porfirio sitúa que "enfrentamos un proceso avanzado de enajenación nacional, en sus varios significados: desposeerse, entorpecer la razón y transmitir a otro el dominio de algo, en este caso del país. Nuestros males nos vienen de lejos, pero hubo un tiempo preciso, con responsables específicos, que enrumbaron a México por una senda que -los hechos han probado - era radicalmente equivocada".

Porfirio considera que de la UNAM "de esta casa nuestra debieran emanar las líneas maestras de un proceso constituyente única solución comprensiva que atisbo en el horizonte".

Porfirio aseguró que los males que aquejan a la nación son mucho más profundos que un proceso político desgraciado o un pésimo desempeño económico, y que estos males resultan de un extravío del rumbo patrio, y precipitan la decadencia en todos los órdenes de la existencia colectiva.

Porfirio nos recuerda que a la fecha hemos asistido a una disolución en cadena de la moral pública que erosiona el concepto de identidad nacional, diluye el pasado y nos arrebata el futuro. Por lo que el escenario en que estamos inmersos es una crisis del Estado-nación, entendido como conjunción de gobierno, territorio y pueblo.

No hay comentarios: